- Detrás de la inversión existiría un vínculo directo con un familiar cercano del edil, lo que expondría un posible beneficio desde el poder.
Staff/ El Mañana
Tampacán.- La reciente presentación de una nueva estación de servicio en Tampacán, anunciada como un “día histórico”, ha comenzado a generar más dudas que certezas. Lo que el Ayuntamiento promovió como un detonante económico hoy es señalado por posibles conflictos de interés y uso indebido de recursos públicos.
El proyecto, identificado como Gasolinera Acosta, fue impulsado públicamente por el alcalde Santiago Rodríguez Posadas, quien encabezó su arranque y difusión en canales oficiales. Sin embargo, versiones locales apuntan a que detrás de la inversión existiría un vínculo directo con un familiar cercano del edil, lo que abre cuestionamientos sobre un posible beneficio económico desde el ejercicio del poder.
Aunque el discurso institucional destaca la generación de empleos y el impulso a la economía local, la preocupación se centra en la línea que separa lo público de lo privado. La promoción del proyecto a través de plataformas oficiales del Ayuntamiento ha sido interpretada por sectores de la población como una utilización indebida de recursos públicos para favorecer intereses particulares.
La polémica no solo pone en entredicho la transparencia del proyecto, sino también los mecanismos de control dentro de la administración municipal. La falta de información clara sobre la inversión, sus beneficiarios y el proceso de autorización ha alimentado la percepción de opacidad.
En un contexto donde la confianza ciudadana depende cada vez más de la rendición de cuentas, el caso exige claridad. Más allá de discursos sobre desarrollo, la ciudadanía demanda certezas sobre la legalidad y ética de las decisiones públicas, especialmente cuando estas podrían implicar beneficios directos para quienes gobiernan.

















