- Monseñor Roberto Yenny García pidió justicia y paz tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
CIUDAD VALLES.- El eco del crimen que sacudió a Uruapan, Michoacán, también llegó hasta la Huasteca potosina. El obispo de Ciudad Valles, monseñor Roberto Yenny García, lamentó el asesinato del alcalde Carlos Manzo, ocurrido la noche del 1 de noviembre, y lanzó un llamado directo: ya basta de violencia e impunidad.
El líder religioso se unió al mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), expresando su solidaridad con las familias que viven de cerca el horror de la violencia.
“Lamentamos la muerte de personas que hacen el bien, de personas inocentes. En todo el país se está padeciendo esta violencia, esta impunidad”, señaló Yenny García, visiblemente conmovido.
Desde los templos hasta las plazas, el obispo pidió a las autoridades cumplir con su deber, destrabar los procesos de justicia y no permitir que los crímenes queden archivados en el olvido.
“Invitamos a que se desatoren esos procesos y se pueda hacer justicia”, insistió.
Pero también tuvo palabras para quienes caminan por el lado oscuro diciendo que Dios ofrece la oportunidad de cambiar, de vivir en paz, dirigiéndose a quienes provocan muerte y sufrimiento.
El mensaje fue claro y con tono humano: ni la fe ni el corazón del pueblo aguantan más sangre. El obispo pidió volver al camino de la reconciliación y la paz, recordando que la violencia no solo se combate con leyes, sino también con conciencia.
















