Obras inconclusas en Tamapatz afectan a familias de Aquismón

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Staff / El Mañana

Habitantes de la región de Tamapatz denuncian que la mitad de los proyectos de infraestructura social del año pasado quedaron a medias, a pesar de haberse etiquetado una millonaria inversión.

La falta de conclusión en los proyectos de infraestructura social correspondientes al ejercicio 2025 mantiene en descontento a los habitantes de la comunidad de Tamapatz y sus diferentes barrios, en el municipio de Aquismón, San Luis Potosí. Las familias de esta demarcación indígena se encuentran preocupadas debido a que diversos trabajos esenciales quedaron detenidos antes de alcanzar el porcentaje de terminación estipulado en los convenios originales.

Según los reportes emitidos por los comités comunitarios, el esquema contemplaba la ejecución de acciones en una treintena de localidades de la zona, abarcando rubros prioritarios para el desarrollo rural. No obstante, los pobladores señalan que cerca de la mitad de las obras registran un estancamiento severo, lo que ha impedido que las comunidades puedan hacer uso de las instalaciones prometidas para beneficio colectivo.

Entre las anomalías documentadas por los propios residentes destaca el caso de la localidad de San José, donde se proyectó la edificación de una galera comunitaria que actualmente luce incompleta, pese a que el presupuesto destinado para su levantamiento superaba los 300 mil pesos. Una situación similar se reporta en el centro de Tamapatz y en el poblado de Alitzé, donde las estructuras destinadas al almacenamiento de agua potable presentan retrasos considerables.

Asimismo, en sectores como San Rafael y Golondrinas se presentaron fricciones debido a que se pretendía entregar únicamente contenedores de almacenamiento de forma parcial, situación que fue rechazada por los habitantes mediante la organización vecinal para lograr una distribución equitativa. Los afectados recalcan que el monto total asignado para el conjunto de estas localidades rebasaba los 15 millones de pesos, por lo que ahora exigen claridad sobre el destino final de los recursos no aplicados.

Derivado de esta problemática, las asambleas comunitarias optaron por vetar a los responsables de los trabajos para evitar su participación en los programas correspondientes al presente año, reiterando que la prioridad es que se corrijan las omisiones del pasado y se garantice la calidad en cualquier obra destinada al desarrollo de la región huasteca.

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