- Promesas oficiales no llegan a todos.
Staff/El Mañana
La actual gira de festejos infantiles en la zona rural evidencia una planeación deficiente que ha dejado comunidades en la incertidumbre.
Aunque el Gobierno Municipal presume alcances en puntos como El Huizache y San Agustín, la falta de una agenda pública genera reclamos por una distribución que se percibe desigual y reactiva.
Habitantes de San Ignacio, en Guadalcázar, han denunciado públicamente su exclusión de las rutas iniciales.
La administración intentó calmar las críticas asegurando que “aún hay rutas por recorrer”, sin embargo, la ausencia de fechas específicas refuerza la percepción de una logística improvisada ante la presión social.
Pese a cubrir zonas como Rancho Nuevo y El Jicote, la extensión territorial ha rebasado la capacidad operativa de las brigadas.
La descentralización de los eventos sigue siendo una promesa incompleta para los padres de familia en sectores alejados.
El municipio debe demostrar ahora que su capacidad de respuesta es real. De no agilizar las visitas pendientes, el programa cerrará con un saldo de desorganización y exclusión ciudadana.
















