- Vecinos temen por su seguridad cada noche.
Staff/El Mañana
Habitantes de la calle Barroterán denuncian que una luminaria clave permanece dañada desde hace dos semanas.
El desperfecto, ubicado frente al número 108, mantiene la zona en oscuridad total, incrementando el riesgo de robos y accidentes.
Esta situación obliga a los comercios locales a cerrar temprano para evitar incidentes delictivos.
A pesar de los reportes constantes, el Ayuntamiento de Charcas no ha reparado el daño.
Los vecinos señalan que la falta de atención de la alcaldesa Marisol Nájera agrava la vulnerabilidad de peatones y automovilistas.
La ausencia de mantenimiento refleja un descuido presupuestal que afecta la calidad de vida urbana.
La situación no es aislada, pues aseguran que existen fallas similares en otros sectores del municipio.
Los afectados exigen una intervención inmediata de Servicios Públicos para restablecer el alumbrado y garantizar la seguridad.
Los colonos lamentan que la recaudación de impuestos no se traduzca en servicios básicos eficientes y funcionales.
De no recibir respuesta técnica a la brevedad, los ciudadanos advierten que el riesgo delictivo seguirá al alza.
El llamado es urgente: exigen soluciones concretas más allá de las promesas de la administración actual.

















