STAFF/ EL MAÑANA
Ciudad Valles, SLP. – Lo que ocurrió en la colonia Rosas del Tepeyac no tiene nombre. Un cachorro rescatado terminó muerto, con signos evidentes de violencia y hasta ¡agresión sexual!. Sí, así como lo lees: zoofilia… y no es la primera vez que algo así pasa por la zona.
El domingo 20 de julio, ese perrito que apenas se estaba recuperando del abandono, que ya tenía un hogar y quien apenas comenzaba a confiar en los humanos, desapareció. Horas después fue encontrado sin vida, con una hemorragia brutal y lesiones que sólo un enfermo podría causar. Todo indica que fue víctima de abuso sexual.
La comunidad está indignada, dolida y furiosa. No sólo por la crueldad con la que fue atacado, sino porque no es el primer caso. Vecinos recuerdan que hace un año una perrita también fue atacada de forma similar, aunque en aquella ocasión logró sobrevivir.

Y aquí va lo que duele: el o los responsables siguen libres, como si nada, como si lastimar y matar animales fuera parte de la rutina. Y mientras tanto, el miedo crece. Porque si alguien es capaz de hacerle eso a un ser indefenso, ¿qué le impide hacerlo con una persona?
La Fiscalía General del Estado ya abrió carpeta de investigación y dicen que hay diligencias en marcha. Pero la gente ya no cree en promesas. Quieren resultados. Quieren justicia.
Y por si fuera poco, esto no es un caso aislado. Hace apenas unos días, en la colonia Gótica, otro hecho escalofriante: un sujeto atacó a un perro con un machete y le cortó las patas. Los vecinos escucharon los gritos de dolor, pero el miedo los paralizó. Nadie pudo hacer nada. El agresor se fue como si nada.
MALTRATOS CONSTANTES
Esto no termina ahí: apenas el mes pasado, 48 perros fueron envenenados en diferentes puntos de Ciudad Valles. Una verdadera masacre silenciosa.
📣 ¿Qué está pasando en San Luis Potosí? ¿Quién está protegiendo a los animales? ¿Dónde están las autoridades? ¿Cuántos horrores más tienen que pasar para que se tomen acciones reales?
Esto no es sólo maltrato animal: esto es crueldad, es un síntoma de algo más podrido, más profundo y más peligroso. Hoy fue un perrito. ¿Mañana quién?

















