-Víctima recibió burlas en urgencias
Staff/El Mañana
La crisis de derechos humanos y ética médica alcanzó un punto crítico en el Hospital General de Matehuala, tras la denuncia de una paciente que asegura haber sido víctima de agresiones físicas y psicológicas por parte del personal de salud. Lo que debió ser una intervención de urgencia tras sufrir crisis convulsivas el pasado martes, se transformó en un escenario de maltrato sistemático. Al ingresar al nosocomio cerca de las 14:00 horas, la mujer y su familia se enfrentaron a una barrera de indiferencia, donde enfermeras y enfermeros optaron por minimizar la gravedad de sus síntomas, etiquetando sus convulsiones como simples episodios de ansiedad sin realizar una valoración profunda previa.
El testimonio señala un abuso de poder alarmante por parte del neurólogo de turno, quien, según la afectada, reaccionó con molestia ante el llamado de emergencia. La denuncia describe una escena de violencia explícita: mientras la paciente convulsionaba frente al especialista, este presuntamente la golpeó en el rostro en repetidas ocasiones bajo el pretexto de “hacerla reaccionar”, indicando a los familiares que la dejaran sola. Tras el incidente, el médico y el personal de enfermería habrían mantenido una actitud de burla y mofa hacia la víctima, culminando con un alta médica forzada a las 3:00 de la mañana en condiciones despectivas. Este caso no solo refleja la falta de protocolos de atención, sino la vulnerabilidad de quienes no cuentan con recursos para la medicina privada y quedan a merced de un sistema público que, hasta el momento, guarda silencio oficial.














