El alcalde Enrique Galindo defiende la subasta de 18 predios municipales con un discurso frontal y desafiante
Staff / El Mañana
La subasta de 18 predios municipales en la capital potosina dejó de ser un trámite administrativo para convertirse en un episodio político cargado de confrontación. Lejos de matizar la polémica, el alcalde Enrique Galindo Ceballos optó por un mensaje directo y sin rodeos, defendiendo la decisión bajo una premisa clara: “yo lo puedo hacer y ya lo hice”.
Durante entrevista, el edil sostuvo que las finanzas del ayuntamiento son “súper sanas” y que la venta no responde a una crisis económica, sino a la intención de generar mayores ingresos para obra pública. En su narrativa, los terrenos representan riqueza inmovilizada que debe transformarse en infraestructura tangible para la ciudad.
Sin embargo, la postura ha encendido críticas y dudas sobre el impacto de desprenderse de reservas territoriales ubicadas en zonas de alta plusvalía, especialmente cuando algunos de esos espacios fueron originalmente concebidos como áreas de equipamiento urbano. Más allá de la legalidad —respaldada por la aprobación del Cabildo— el debate se centra en el modelo de ciudad que se construye cuando el patrimonio público se convierte en liquidez inmediata.
El tono confrontativo del alcalde marca el ritmo político del tema: mientras afirma que el proceso será vigilado y transparente, el mensaje implícito parece claro para detractores y críticos: la decisión está tomada.
Entre resultados inmediatos y consecuencias de largo alcance, la subasta deja una pregunta abierta: si transformar patrimonio en obra es estrategia o urgencia, y quién pagará el costo urbano cuando esos terrenos ya no formen parte del dominio público.

















