El Separador
El Punk Rock -movimiento nacido en 1976- tenía todos los ingredientes para sostenerse y todas las posibilidades de venirse abajo: polvo y piedras por aquí, balas y tanques por allá. Al muro de tabique y varilla de músicos, poetas y locos les faltaba la cuchara con mezcla que solo Patti Smith supo embarrarle para mantenerlo de pie hasta la eternidad.
Poetisa, cantante, pintora, fotógrafa y activista, Patricia Lee (1946) huyó de su crianza bajo educación bíblica extrema para luego convirtirse en pilar de la escena underground de Nueva York.
A los veinte años, de traje, corbata y lentes para eclipse RayBan cantó “Gloria” en Central Park: “Jesús murió por los pecados de otros, no de los míos” asegurando que toda espiritualidad organizada es limitante. Aunque exploró el budismo tibetano, los años la llevaron a cimentar al Punk no como religión sino como el estilo de vida multidisciplinario que abraza rebeldía y libertad al mismo tiempo. Because the night belongs to the lovers.
A su juventud trágica y ligada a excesos y carencias -todo va de la mano- se sumó un talento que detonó acciones de protesta que llegaron hasta la Casa Blanca de los Bush.
Entre poetas y artistas como Andy Warhol, Bob Dylan o Annie Leibovitz, Patti eligió al dibujante Robert Mapplethorpe para vivir por meses en el Chelsea Hotel y convirtirlo en fotógrafo. El matrimonio acabó cuando su pareja reveló su homosexualidad; pero la amistad continuó hasta su muerte de SIDA en el 89. Ganó el premio nacional de literatura 2010 por el libro escrito en conjunto “Éramos solo unos niños.” En un itinerario activista se trajo a CDMX varios ejemplares en que cuentan toda la historia.
En 2014 fue invitada por el Papa Francisco a cantar al Vaticano y le aseguró tener gran afinidad con la filosofía de San Francisco de Asis, inspirador de canciones como Dancing barefoot (bailando descalza).
Patti Smith ha influído a decenas de bandas de rock y creadores que sostienen este muro desde hace más de cincuenta años (los dos hijos de su segundo matrimonio con Fred “Sonic” Smith también son músicos) pese a la pasteurización creativa y mediática.
La Rosalía la ama; Trump le teme; y en abril de 2026 Leonor de Borbón le entregó el Premio Princesa de Asturias a las Artes.















