SAN LUIS POTOSÍ.- Los adultos mayores anda con el “Jesús en la boca”: pensionados del IMSS denunciaron que su información personal anda rolando quién sabe dónde, y ya empezaron a caerles llamadas raras y hasta intentos de extorsión.
De acuerdo con las quejas, la supuesta filtración incluye datos sensibles como nombres completos, direcciones, teléfonos, números de seguridad social y hasta los montos exactos de pensión. Con ese paquete, cualquiera podría intentar un fraude.
Los afectados aseguran que los delincuentes marcan o mandan mensajes intimidando y pidiendo datos bancarios o depósitos para supuestos “trámites” relacionados con la pensión. Obvio todo es un engaño, pero el susto no se lo quita nadie.
Hasta ahora, el IMSS no ha soltado postura oficial sobre qué tan grave es la fuga de información ni cuántos pensionados están en riesgo. Lo que sí queda claro es que la raza mayor exige ya medidas serias de protección para que no los agarren de blanco fácil.
















