Staff / El Mañana
- El Hospital Comunitario reporta un desfile de pacientes mordidos cada mes; entre el calorón y la falta de vacunas, las jaurías son una bomba de tiempo.
¡Ya no se puede ni caminar por la banqueta sin el miedo de perder un pedazo de pierna! En Ciudad del Maíz, la presencia de jaurías agresivas en plena cabecera municipal se ha vuelto un peligro latente que las autoridades nomás no terminan de solucionar.
La directora del Hospital Comunitario, Mayra Alicia González Zarazúa, soltó la sopa y confirmó que mes tras mes reciben a un montón de gente, desde adultos hasta pobres niños, con las carnes abiertas por mordeduras de perros que andan de vagos.
Lo que realmente encabrona a la ciudadanía es que estos animales, al no tener dueño, no tienen ni una sola vacuna y mucho menos están desparasitados.
Con este calorón que está haciendo, el riesgo de rabia y otras enfermedades mortales sube al cielo.
La bronca viene desde la raíz: gente irresponsable que compra o adopta perritos cuando están chiquitos y bonitos, pero en cuanto crecen o dan lata, les dan una patada y los echan a la calle a su suerte.
Mientras el “vale madismo” de los dueños siga, el hospital seguirá lleno de heridos y las calles llenas de colmillos listos para atacar.

















