Staff/El Mañana
Las lluvias torrenciales que azotaron a la Huasteca potosina en los últimos días dejaron un escenario desolador en comunidades de municipios como Ciudad Valles, Tamuín, Tanquián, Axtla, Ébano, Matlapa, Tampacán y Tamazunchale. Los ríos, desbordados por la intensidad de las precipitaciones, arrastraron a su paso no solo enseres domésticos y cosechas enteras, sino también cabezas de ganado que fueron vistas siendo arrastradas por la corriente entre el lodo y la maleza, en un paisaje que refleja la magnitud del desastre.
Ante esta situación, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), inició una evaluación detallada para conocer el impacto real en el sector agropecuario y definir las acciones de apoyo a los productores agrícolas y ganaderos afectados. Personal de la Dirección General de Agricultura y Ganadería recorre ya las zonas más dañadas para levantar reportes, constatar pérdidas y activar los esquemas institucionales de respaldo.
De acuerdo con los informes preliminares, más de mil 600 hectáreas de cultivos resultaron afectadas, mientras que numerosos hatos ganaderos sufrieron pérdidas considerables. En algunos parajes, los corrales quedaron cubiertos de lodo y las reses sobrevivientes vagan desorientadas en busca de alimento.
El gobernador Ricardo Gallardo Cardona reafirmó su compromiso con el campo potosino, al señalar que se atenderá cada caso con puntualidad para garantizar que los productores puedan recuperarse de esta contingencia. Los equipos técnicos continuarán en campo en los próximos días para concluir el diagnóstico y canalizar los apoyos necesarios, con el objetivo de reactivar cuanto antes la producción agrícola y pecuaria en la región.
















