Staff/ El Mañana
En Santa María del Río, hasta las rampas ya tienen color político. Vecinos detectaron que una guarnición y rampa para personas con discapacidad, ubicada en la calle Pascual M. Hernández esquina con el atrio, fue pintada de guinda, un tono que nada tiene que ver con la señalización oficial.
El detalle no es menor. Las normas de tránsito establecen colores específicos para delimitar zonas restringidas y evitar confusiones. Pero aquí parece que la paleta la eligieron más por afinidad que por reglamento.
Porque claro, si alguien se estaciona, la multa sí llega… aunque la señalización diga otra cosa.
El tema de fondo es más serio: se trata de un espacio destinado a personas con discapacidad, donde la prioridad debería ser la accesibilidad, no la creatividad cromática ni los guiños partidistas.
La crítica ya apunta a la administración de Isis Ayde Díaz Hernández, a quien piden revisar tanto la normativa federal como el reglamento municipal.
Porque una cosa es pintar la ciudad… y otra muy distinta es pintar fuera de la ley.

















