La tarde de este jueves, la ya caótica avenida Salvador Nava en San Luis Potosí decidió ponerse todavía más divertida: una pipa se llevó de frente a una camioneta particular justo en el cruce del Puente Pemex, causando un monumental embotellamiento y dejando a todos los que iban tarde… aún más tarde.
El choque dejó cuantiosos daños materiales, cero lesionados graves (milagro) y toneladas de estrés gratuito para automovilistas y peatones que quedaron atrapados viendo cómo el tráfico no avanzaba ni un centímetro.
La banda potosina no tardó en soltar la carrilla: “Ya es tradición, si no hay pipa estorbando en Nava, no es jueves”. Y no están tan errados: denuncian que muchas de estas unidades circulan sin mantenimiento decente y con choferes más desvelados que responsables, lo que vuelve cada viaje una ruleta rusa sobre ruedas.
Mientras tanto, la gente exige que se le ponga lupa al transporte de carga pesada, porque no quieren seguir apostando su vida cada vez que salen a manejar.
















