- Autoridad condiciona infraestructura a la voluntad ajena
-Staff/El Mañana
El Ayuntamiento de Santo Domingo admitió, mediante sus redes oficiales, que carece de solvencia para ejecutar cinco proyectos prioritarios.
Ante la insuficiencia presupuestaria, la administración busca que ciudadanos residentes en el extranjero financien las obras de la cabecera municipal.
Tras reunirse con el obispo Juan Manuel Mancilla, el gobierno local confirmó que apelará a la “buena voluntad” de los connacionales.
La autoridad justificó la medida señalando que las necesidades rurales agotan los recursos del erario.
La lista de obras condicionadas al apoyo externo incluye el nuevo panteón municipal, que requiere inversión para áreas de descanso. Actualmente, el servicio funerario local se encuentra al límite de su capacidad operativa.
También dependen de capital ajeno un gimnasio municipal y la Unidad Básica de Rehabilitación del DIF. La rehabilitación de la Plaza Zaragoza es otro proyecto que el municipio no puede costear con fondos propios.
Para incentivar los donativos, se anunció un comité de transparencia con acompañamiento eclesiástico. Este organismo vigilará que las aportaciones de los migrantes no se utilicen de forma discrecional.
Sin embargo, la ejecución carece de fechas de inicio concretas. El plan gubernamental descansa totalmente en la respuesta de terceros y no en una gestión financiera interna.
En los próximos días se presentará el presupuesto técnico a los clubes de migrantes. La administración apuesta a que el sentido de pertenencia de los “paisanos” supla las carencias presupuestales.
El municipio se limitará a realizar la “tramitología” ante Coepris para intentar regularizar el panteón. La construcción física, no obstante, queda sujeta a la captación de recursos externos.
La realización de esta infraestructura permanece en la incertidumbre al no contar con una partida asegurada. El éxito de los proyectos dependerá exclusivamente de la recaudación obtenida en el extranjero.

















