SLP.- Algunos tramos de la Carretera 57 siguen siendo escenario de ataques con ponchallantas, esa táctica que más que ciencia ficción parece truco barato de película mala, pero que está afectando a conductores, patrullas y operativos policiacos en las regiones del Altiplano y la Huasteca.
Según reportes oficiales, varias incidencias recientes han registrado la colocación de estos objetos metálicos caseros, clavos, varillas y otros artefactos puntiagudos, con la intención clara de destruir llantas y obligar a los vehículos a detenerse. Lo preocupante es que muchas de estas acciones se presentan cuando las fuerzas de seguridad entran a realizar operativos, complicando aún más la respuesta ante otros delitos.
En los últimos días se han identificado zonas de mayor incidencia, especialmente alrededor de Matehuala y Ciudad Valles, donde las autoridades han reportado aseguramientos y detenciones de personas en posesión de ponchallantas. Esto ha llevado a reforzar la vigilancia operativa en los tramos más críticos.
Un funcionario de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana explicó que estas acciones delictivas “son parte de tácticas que utilizan grupos organizados para dificultar el avance policial”, y que los operativos se mantienen activos para prevenir más incidentes.
Lo que para muchos empieza como un simple pinchazo de llanta puede convertirse en riesgo real: desde ser blanco fácil de un asalto, hasta fines más siniestros si no se toma esta alerta con seriedad.
Autoridades piden a los automovilistas mantener precaución, reducir velocidad y reportar cualquier objeto sospechoso en la vía para evitar afectaciones mayores.


















