Staff / El Mañana
- El trágico desenlace ocurrió en la colonia Cañada Blanca; el sujeto andaba alcoholizado y una sola herida con arma blanca en la pierna bastó para que se desangrara.
Años de presunto infierno y agresiones a puerta cerrada terminaron de la peor manera. La noche del pasado domingo.
Una potosina identificada como Antonia “N”, de 39 años, presuntamente le quitó la vida a su esposo, Juan Antonio “N”, cansada de ser la víctima constante de sus golpizas y groserías dentro de su propia casa en la colonia Cañada Blanca.
Los vecinos del rumbo ya se la sabían; de hecho, soltaron la sopa diciendo que los pleitos y los gritos por violencia familiar eran el pan de cada día en ese domicilio.
El chisme de terror cuenta que el sujeto, originario de Oaxaca y de 40 años de edad, andaba hasta las manitas de borracho cuando se le fue encima a la mujer, quien para defenderse le acomodó al menos un filazo con un arma blanca en la pierna.
Aunque la herida parecía simple, le pegó en un lugar feo y provocó que el hombre se desangrara en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando los paramédicos y las patrullas llegaron volando tras el reporte de la razita vecinal, el tipo ya estaba más frío que un témpano.
La policía acordonó todo el sector y la Fiscalía ya está armando la carpeta de investigación para ver cómo estuvo el rollo y definir la situación legal de la paisana.

















