Staff / El Mañana
- Especialistas del IPICYT y autoridades buscan rescatar un terreno de 15 hectáreas lleno de basura para transformarlo en la primera Área Natural Protegida Municipal.
Un terreno de 15 hectáreas que por años sirvió como basurero clandestino y depósito de escombro en la capital potosina será transformado en el primer Bosque Escuela y Área Natural Protegida Municipal.
Este proyecto de rescate urbano y ecológico es impulsado por especialistas del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), con el respaldo del COPOCYT y el Ayuntamiento de San Luis Potosí.
Científicos de la División de Ciencias Ambientales explicaron que estos terrenos funcionan como “alvéolos urbanos” que permiten la respiración ecológica de la ciudad.
Entre sus beneficios directos para la población se encuentran la regulación de la temperatura local, la restauración de acuíferos, la disminución de inundaciones y la mejora del bienestar social de las colonias aledañas.
Tras iniciar las labores de limpieza integral del predio, los investigadores comenzaron la restauración del suelo con la reintroducción de flora nativa del ecosistema semiárido, tales como mezquites, huizaches, cazahuates, garambullos y yucas.
En total, estudios realizados en conjunto con la UASLP y la empresa Tlalticpac identificaron 28 especies vegetales en el sitio, adaptadas al clima local.
A pesar del abandono, los monitoreos de fauna silvestre sorprendieron a los expertos al registrar 188 especies de animales y plantas en plena zona urbana.
Se detectó la presencia de mamíferos como zorros, mapaches y cacomixtles, además de un control biológico natural de mosquitos.
Asimismo, se comprobó que este pulmón verde logra reducir la temperatura ambiental de la zona hasta en siete grados centígrados.
El proyecto contempla un modelo de gobernanza social donde los vecinos y organizaciones civiles participen en el cuidado del bosque.
Para garantizar la supervivencia de los árboles, el equipo científico desarrolló una aplicación digital que monitorea el crecimiento y estado de cada planta en tiempo real, con el fin de consolidar un modelo ambiental que pueda replicarse en todo el país.

















