Staff / El Mañana
- Ante la desesperación por la falta de agua, un ciudadano de la tercera edad se postró en el suelo para exigir atención; el alcalde Enrique Galindo y el Interapas mantienen silencio ante el reclamo.
La crisis hídrica que azota a la capital potosina alcanzó un punto crítico de indignación este día, cuando un adulto mayor, agotado por la falta de respuestas, decidió tirarse en el suelo frente a la entrada principal del Palacio Municipal.
Con una pancarta en mano, el ciudadano denunció que lleva semanas sin una sola gota de agua en su domicilio, una situación que se ha vuelto insostenible para su salud y vida cotidiana.
El manifestante relató que previamente acudió a las oficinas de la Unidad Administrativa Municipal (UAM) para solicitar el apoyo de pipas o una solución técnica, pero fue rechazado sin recibir una fecha compromiso para el restablecimiento del servicio.
Ante la indiferencia de los funcionarios, optó por visibilizar su problema en el corazón del Centro Histórico, donde permaneció recostado sobre la cantera mientras transeúntes expresaban su apoyo.

Esta protesta pone en evidencia las fallas en la gestión del alcalde Enrique Galindo Ceballos y del organismo Interapas, quienes han sido señalados por la ciudadanía de priorizar el discurso de “Ciudad Universitaria” y eventos de imagen pública sobre la resolución del desabasto en las colonias.
Mientras la administración presume modernidad, sectores vulnerables de la población se ven obligados a medidas extremas para exigir un derecho humano básico.
Pese a la visibilidad del acto, el gobierno municipal no envió personal para atender al afectado de manera inmediata, dejando que la escena de desesperación transcurriera ante la vista de locales y turistas.
El caso ha desatado una ola de críticas en redes sociales contra la gestión de Galindo, cuestionando la efectividad de los planes de contingencia ante el hartazgo de las familias potosinas que siguen pagando recibos por un servicio inexistente.
















