El “Fandango por la vida”, convocado en la Alameda Central de la Ciudad de México, busca visibilizar los riesgos del fracking y presionar por su prohibición en el país. Colectivos advierten que esta técnica de extracción puede contaminar acuíferos, degradar suelos y afectar ecosistemas sensibles como los de la Huasteca Potosina.
Aunque el evento se realiza lejos del territorio huasteco, activistas subrayan que estas acciones ayudan a colocar el tema en la agenda pública nacional, generando presión social y política. La región Huasteca, rica en biodiversidad y recursos hídricos, podría enfrentar impactos severos si se autoriza esta práctica, afectando comunidades indígenas, agricultura y turismo.
El fandango, acompañado de música tradicional y actividades culturales, también busca fortalecer la organización social y la conciencia colectiva. Especialistas coinciden en que este tipo de movilizaciones, aunque simbólicas, inciden en la toma de decisiones y en la defensa de territorios frente a proyectos extractivos.

















