Facturó durante 2025 diversos productos como alimento para animales hasta equipo de cómputo, pasando por bicicletas, llantas y hasta lentes para cámara.
Staff/ El Mañana
Como sacado de una historia de terror administrativo, un proveedor que ha recibido más de 4.2 millones de pesos del Ayuntamiento capitalino simplemente… no aparece. Sí, así como se lee: cobra puntual, pero encontrarlo es otra cosa.
De acuerdo con una investigación publicada por la organización Ciudadanos Observando —que a media nota detalla pagos, contratos y hasta firmas sospechosamente cambiantes—, Gustavo Palomino López facturó durante 2025 diversos productos que van desde alimento para animales hasta equipo de cómputo, pasando por bicicletas, llantas y hasta lentes para cámara. Un catálogo digno de tienda departamental… pero sin tienda.
La sorpresa llegó al visitar el domicilio fiscal registrado: una casa particular donde, inicialmente, negaron conocer al proveedor. Minutos después —y tras una llamada telefónica— la versión cambió a un “quizá lo encuentre otro día”, dejando más dudas que certezas.
En los contratos aparecen firmas de funcionarios como el alcalde Enrique Galindo Ceballos, además de otras autoridades municipales, lo que abre cuestionamientos sobre los filtros aplicados antes de liberar recursos públicos.
Por si fuera poco, en varios procesos de compra, este proveedor compitió con otros igual de “escurridizos”, lo que alimenta la sospecha de simulación en las adjudicaciones.
Así, mientras el dinero sí encuentra destino, el proveedor no tanto. Y en medio de todo, queda la pregunta obligada: ¿quién revisa… o mejor dicho, quién no está revisando?

















