- Inseguridad y carreteras dañadas causan enojo.
Staff/El Mañana
La celebración del Día de las Madres en Venado desató una ola de indignación en las zonas rurales. Lo que debió ser un acto de reconocimiento se transformó en una plataforma de denuncia por la marcada desigualdad en los festejos y el abandono de los servicios básicos municipales.
Según reportes, el descontento principal radica en la disparidad de los apoyos. Mientras en la cabecera se realizaron eventos masivos, en comunidades como Buenavista las madres denunciaron sentirse discriminadas al recibir únicamente una taza como presente. Este trato fue calificado por las afectadas como una falta de respeto a su papel en la sociedad.
A la queja por el desaire oficial se sumó la exigencia de reparar las carreteras, cuyo deterioro incomunica a las familias. Asimismo, ciudadanos demandaron frenar la impunidad y mejorar la seguridad, instando a las autoridades a trabajar por el pueblo y no a vivir de él, ante la falta de justicia en crímenes locales.
Este escenario evidencia una fractura entre la agenda festiva del ayuntamiento y las urgencias de las localidades. La administración enfrenta ahora la presión de corregir la distribución de recursos y atender las demandas de obra pública y vigilancia que la ciudadanía reclama.
“No se haga el desentendido; mejor arregle las carreteras y ponga más seguridad para que los crímenes no queden sin justicia. Ayude al pueblo, no viva de él”, manifestó una de las personas inconformes.
















