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Staff / El Mañana
- La raza ya está hasta el copete de las largas filas, las medicinas que nunca hay y las lagunas que se arman afuera de la clínica cada vez que cae un aguacero.
¡La paciencia se agotó y la gente ya pintó su raya! Un grupo de ciudadanos y trabajadores de Tamuín alzaron la voz con todo y advirtieron que están a nada de bloquear y tomar las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Los usuarios aseguran que ya no van a aguantar más humillaciones ni vueltas en balde, pues la clínica local se encuentra en un estado vergonzoso que nomás pone en riesgo la salud de las familias.
La gota que derramó el vaso fue el desabasto descarado de medicamentos que se vive a diario.
Los afectados platican que los traen a vuelta y vuelta durante semanas enteras para poder surtir una simple receta de tratamientos que son de vida o muerte.
A esto se le suma el trato de la patada que da el personal administrativo, quienes atienden de mala gana a los enfermos que tienen que esperar horas parados para recibir una consulta médica.
Uno de los voceros de la protesta, de nombre Sabás, recordó que este hospitalito se abrió allá por el año de 1973 y desde entonces no le han metido ni una sola mejora de verdad.
El pueblo ya creció un buen con la llegada de las termoeléctricas, las cementeras y las grandes empresas de carne como Gusi y Praderas, pero el IMSS se quedó estancado en el pasado, dejando desamparados a miles de obreros que puntualmente ven el descuento de su sueldo en la nómina.
Para colmo de males, la burocracia está más desconectada de la realidad que nunca.
Los derechohabientes señalan que la delegada estatal en San Luis Potosí, Angélica Cristina Rodríguez Nester, nomás se la pasa haciendo pasarelas y recorridos de mentiras para las fotos oficiales, porque a Tamuín ni se para a ver las verdaderas carencias.
Los usuarios ni sabían quién era, demostrando el enorme abismo que hay entre los jefes del Seguro Social y los ciudadanos de a pie.
La joya de la corona del pésimo servicio se nota cada vez que el cielo se cae a pedazos con las tormentas.
Justo enfrente del edificio se arma una laguna gigantesca de aguas negras y lodo que cubre toda la entrada; para poder pasar, los abuelitos y personas en silla de ruedas tienen que hacer maromas cruzando sobre tarimas de madera improvisadas por los vecinos, lo que ya ha provocado varias caídas y golpes de consideración.
La gente lamenta que mientras el Gobierno Federal tiene este espacio en el abandono total, el Hospital Básico Comunitario que maneja el estado sí tenga buena atención y equipos limpios.
Ante este escenario tan deprimente, los manifestantes dejaron claro que si en los próximos días la delegación no manda soluciones reales y un cargamento completo de medicinas, la clínica va a ser tomada por tiempo indefinido por la misma ciudadanía.
















