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STAFF / EL MAÑANA
Una rata muerta y la basura en una rejilla del Centro Histórico contrastan con el discurso oficial de limpieza.
Mientras el alcalde viajero y el director de Gestión del Centro Histórico, Jesús Becerra, presumen un San Luis amable, limpio y hasta con “escobas de platino”, la realidad que encuentran habitantes y visitantes en pleno Centro Histórico cuenta otra historia: suciedad, basura y animales muertos.
La imagen habla por sí sola: una rata de unos 30 centímetros muerta sobre una rejilla completamente cubierta de mugre, residuos y basura. ¿Así reciben a los turistas? ¿Ese es el rostro del municipio limpio que presumen en discursos, reconocimientos y fotografías oficiales?
A unos días de su informe, la postal resulta incómoda, mientras ellos se levantan el cuello, el Centro Histórico se cae a pedazos. Lo que debería ser una zona emblemática de San Luis Potosí termina mostrando abandono, falta de limpieza y una imagen poco digna para quienes visitan la ciudad.
Menos discursos, menos premios y más trabajo en las calles. Porque una ciudad no se limpia con propaganda, se limpia trabajando.

















