Staff / El Mañana
- El emblemático recinto cultural reactivó sus operaciones en su sede original, desatando una gran celebración popular organizada por los habitantes de la zona.
Los residentes locales celebraron de manera festiva que la histórica exhacienda no fuera trasladada hacia un parque de diversiones urbano, un proyecto que se venía contemplando desde hace un lustro.
Diversas agrupaciones comunitarias se movilizaron ante múltiples instancias institucionales para asegurar la permanencia del patrimonio dentro de la demarcación, argumentando la preservación de su identidad cultural.
La reapertura congregó a pobladores de múltiples barrios tradicionales y visitantes desde tempranas horas, quienes amenizaron la espera con agrupaciones musicales de marimba, mambo y danzas folclóricas.
La festividad callejera marcó el fin de un periodo de inactividad que comenzó con la crisis sanitaria global y que generó incertidumbre sobre el destino de las colecciones.
El complejo cultural posee doce salas de exhibición donde se resguarda una vasta muestra artística, destacando producciones de Diego Rivera y Frida Kahlo, además de sus icónicos jardines habitados por fauna nativa.
En esta nueva etapa, el espacio renovó sus servicios al público con la incorporación de áreas de consumo gastronómico y cafetería para mejorar la experiencia de los asistentes.
El flujo de personas comenzó a registrarse desde la apertura de las taquillas, consolidando el retorno de las actividades artísticas en este importante punto de encuentro comunitario.
Los habitantes manifestaron su orgullo por salvaguardar un pilar fundamental para el ejercicio de sus derechos culturales.

















