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- La solución definitiva aún depende de acuerdos con la empresa concesionaria.
Después de años en los que las fracturas del acueducto de El Realito han provocado interrupciones constantes en el suministro de agua para la zona metropolitana, el Gobierno del Estado ahora busca atacar el problema desde su origen. La Comisión Estatal del Agua (CEA) negocia la sustitución de entre 12 y 13 kilómetros del tramo considerado más crítico de la infraestructura, una medida que pretende disminuir las fallas que durante años han afectado a miles de familias potosinas.

El director general de la CEA, Pascual Martínez Sánchez, explicó que los estudios técnicos permitieron identificar que el principal detonante de los rompimientos son las contrapresiones hidráulicas, conocidas como golpe de ariete, las cuales rebasan la resistencia del material instalado originalmente.
Ante ese diagnóstico, la propuesta contempla reemplazar la tubería por polietileno de alta densidad, un material con mayor flexibilidad y capacidad para soportar las variaciones de presión, con la intención de dotar de mayor estabilidad al sistema que abastece hasta mil litros de agua por segundo a la zona metropolitana.
“Estamos en una mesa de negociación con la concesionaria Aquos para definir la ejecución del proyecto y buscamos que participe una empresa potosina especializada”, explicó el funcionario, al señalar que el objetivo es realizar los trabajos sin detener la operación del acueducto.
El anuncio representa uno de los intentos más importantes para corregir un problema que durante años ha convertido a El Realito en sinónimo de desabasto e incertidumbre para miles de usuarios. Sin embargo, el proyecto todavía depende de los acuerdos que logren concretarse con la empresa concesionaria, por lo que la solución de fondo aún permanece en etapa de negociación.
Mientras tanto, la administración estatal también llamó al Interapas a reforzar la reparación de fugas en su red de distribución, al considerar que reducir las pérdidas de agua es una condición indispensable para que cualquier inversión en el acueducto tenga un impacto real sobre el abastecimiento.















