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- Comunidades indígenas se paran firmes y rechazan que la empresa use explosivos en San Antonio.
¡La Huasteca no se toca! Las alarmas se encendieron con todo en el municipio de San Antonio tras salir a la luz un oficio de Petróleos Mexicanos (Pemex) donde la empresa pide permiso para usar material explosivo.
La gente de las comunidades indígenas Tének y Náhuatl olió el peligro de volada y se puso en pie de guerra para defender sus tierras, pintando su raya con un “no” rotundo.
El temor de los habitantes de la región está más que justificado, pues el uso de estos materiales abre la puerta de par en par a la exploración petrolera y a la temida fractura hidráulica, mejor conocida como fracking.
Los pobladores saben perfectamente que esta técnica de extracción de hidrocarburos es altamente contaminante y destructiva, por lo que no piensan arriesgar sus recursos naturales.

Aunque la empresa del gobierno jura y perjura que trabaja con la máxima seguridad y con criterios sustentables, los vecinos de la Huasteca Potosina no se tragaron el cuento y exigieron total transparencia sobre lo que se pretende hacer en sus comunidades.
El debate se puso al rojo vivo y la consigna de la gente quedó bien clara: el agua y el territorio valen más que el petróleo.
Las organizaciones locales ya se están movilizando para blindar legalmente el municipio y frenar cualquier intento de afectación ecológica.
Con esta postura tan firme, las comunidades indígenas dejan en claro que no van a permitir que destruyan el ecosistema huasteco por intereses económicos, recordando que el patrimonio de las futuras generaciones no tiene precio.
















