Organizaciones feministas se manifestaron contra el ayuntamiento capitalino, por la visita de la española Cayetana declarandola “persona non grata”.
Staff / El Mañana
Entre protestas y logística rebasada, la conferencia de la política española Cayetana Álvarez —invitada por el alcalde Enrique Galindo Ceballos— terminó más cerca del escándalo que del aplauso.
El evento, realizado en el Centro de Convenciones, registró un “sobrecupo” con mujeres incluidas funcionarias municipales que, según versiones, fueron “convocadas con entusiasmo obligatorio” para llenar sillas… aunque no todas alcanzaron.

Mientras adentro corría el discurso, afuera grupos feministas montaron protesta con pancartas y consignas contra la invitada, a quien señalaron por posturas contrarias a la agenda de derechos de las mujeres. Algunas incluso la declararon persona non grata, en un recibimiento poco protocolario, pero bastante claro.
Las críticas no se quedaron en el contenido: también apuntaron a la organización y al uso de recursos públicos para este tipo de eventos, en un contexto donde la agenda local en materia de violencia de género sigue acumulando pendientes.
Al final, lo que se vendió como conferencia terminó en escena política: adentro, discurso importado; afuera, reclamo local… y en medio, una administración que quiso lucirse y acabó exhibida.



















