- Gobierno posterga proyectos en sectores alejados
Staff/El Mañana
La administración de Guadalcázar enfrenta una crisis de credibilidad en las comunidades rurales, donde habitantes denuncian el incumplimiento de obras básicas. Las exigencias se centran en techados escolares y espacios recreativos que, pese a ser compromisos pactados, siguen sin ejecutarse por parte del gobierno municipal.
El descontento social ha crecido debido a la falta de atención en la periferia. Los ciudadanos señalan que las necesidades de la niñez en las zonas alejadas han sido postergadas, generando un clima de abandono institucional en los sectores más vulnerables.
En Charco Cercado, los padres de familia reclaman el techado del jardín de niños, una obra urgente que la autoridad no ha iniciado. Asimismo, en el entronque Huizache, los residentes exigen el parque prometido para la zona de San Juan, propuesta que ya había sido aceptada.
Por su parte, en Presa de Guadalupe lamentan la inexistencia de áreas de juego, obligando a los menores a convivir en espacios improvisados. La crítica generalizada apunta a que los preescolares de todas las comunidades carecen de módulos recreativos dignos y equipamiento básico.
La población rural exige fechas concretas y transparencia en el uso de los recursos públicos. Advierten que no aceptarán más promesas mientras las escuelas y plazas de Charco Cercado, Huizache y Presa de Guadalupe continúen en condiciones de rezago.
“En Presa de Guadalupe también queremos un parque, ya que los niños no tienen un área donde jugar. Espero que nos tomen en cuenta”, manifestó el ciudadano
















