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Staff / El Mañana
La Guardia Civil Estatal despide con honores a Alma Delia Ángeles Bruno tras casi tres décadas de trayectoria ininterrumpida protegiendo a los potosinos.
Una vida entregada al resguardo de la ciudadanía llegó a su etapa de culminación institucional en territorio potosino. Las corporaciones de seguridad pública vivieron un momento emotivo al despedir a uno de sus elementos más longevos y respetados, quien decidió cerrar un ciclo profesional marcado por la disciplina y el deber cumplido.
La historia de vocación comenzó a escribirse en el ya lejano año de mil novecientos noventa y ocho. Desde entonces, la oficial transitó por diversas trincheras operativas y administrativas, consolidando las bases de lo que hoy representa la corporación estatal de seguridad y protegiendo de manera directa el tejido social.
Su preparación académica como licenciada en Derecho le permitió escalar peldaños fundamentales dentro de la estructura institucional. Fue en el año dos mil diecinueve cuando alcanzó el grado de Policía Primero, distinción que avaló su capacidad de liderazgo y su profundo compromiso con el orden público y la legalidad.
Uno de los capítulos más significativos de su carrera ocurrió al integrarse a la Unidad Especializada en Atención a la Violencia de Género, ubicada en el municipio de Axtla de Terrazas. En esa región, la agente canalizó su sensibilidad humana y conocimientos jurídicos para brindar acompañamiento y defensa a sectores vulnerables de la población.
Durante el acto de reconocimiento organizado por sus mandos y compañeros de armas, se resaltó la huella imborrable que deja en las nuevas generaciones. Su paso por las filas policiales demuestra que la vocación de servicio trasciende el uniforme y se convierte en un auténtico ejemplo de entrega comunitaria.
La administración de seguridad estatal reiteró que elementos con esta trayectoria forman el cimiento moral de la institución. Con un aplauso unánime y muestras de respeto castrense, la corporación despidió a quien dedicó veintiséis años de su vida adulta a velar por la tranquilidad de las familias locales.














