- Sistemas DIF identificarán a población vulnerable.
Staff/El Mañana
En Rioverde, la regidora Rosa María Huerta decidió que el agua no solo inunda calles, sino que también es el escenario perfecto para una sesión de fotos. Mientras Protección Civil se ensuciaba las botas haciendo el trabajo pesado de desazolve, la edil optó por la “gestión de imagen”, caminando entre charcos como si estuviera salvando a la población del mismísimo apocalipsis.
La peculiar campaña fotográfica fue recibida con un baño de realidad por los ciudadanos, quienes no tardaron en notar que la regidora estaba más ocupada posando que gestionando. La crítica fue unánime: el drenaje necesita ingenieros y mantenimiento, no modelos que necesiten capturar el momento para sus seguidores.
Esta incursión en el melodrama político no sorprende a quienes recuerdan su historial, especialmente cuando llamaba “croqueteros” a quienes cuestionaban su tibio desempeño. Parece que, para la regidora, la ciudadanía solo sirve para ser insultada o para servir de fondo en sus publicaciones de Instagram.
La conclusión es evidente: las redes sociales no drenan las alcantarillas. Los vecinos, cansados de las puestas en escena, exigen soluciones de concreto y no de píxeles. Mientras la regidora perfecciona su pose de “heroína bajo la lluvia”, el municipio sigue esperando que, algún día, el trabajo real sea tan visible como su vanidad.
Protagonismo: La regidora usó labores de desazolve como “escenario” para fotos personales.
Indignación: Vecinos exigen soluciones de drenaje reales, no actos mediáticos.















