Staff / El Mañana
El regreso de Raphael a México se sintió como un renacimiento. Luego de un periodo de incertidumbre que lo obligó a cancelar presentaciones importantes, como el Vive Latino 2025, debido a un episodio cerebrovascular y un diagnóstico de linfoma cerebral, el español de 82 años demostró por qué es una leyenda.
Con un Auditorio Nacional a reventar, “El Divo de Linares” arrancó su Raphaelísimo Tour ante 10 mil fans que lo recibieron con una ovación de pie que duró un minuto entero.
Ataviado en un traje negro brillante, Raphael se apoderó del escenario a las 20:35 horas con “La Noche”.
A pesar de su reciente historial médico, derrochó energía y esa teatralidad gestual que lo caracteriza, quitándose el saco para interpretar “Yo Sigo Siendo Aquel”.
El público se fundió en una sola voz con clásicos como “Mi Gran Noche” y “Estar Enamorado”, mientras las pantallas mostraban de cerca cada expresión de un artista que se veía visiblemente emocionado, llegando incluso a las lágrimas en momentos como “Qué Sabe Nadie”.
El concierto también fue un homenaje a México; el escenario se pintó de verde, blanco y rojo mientras Raphael entonaba “La Llorona”, asegurando que era un “placer verdadero” volver a esta ciudad.
El cierre fue apoteósico con “Yo Soy Aquel”, recordando su éxito de 1966 con nuevos arreglos.
Tras varias salidas falsas y un “les amo tanto”, el cantante se despidió prometiendo una noche más en Reforma antes de seguir su gira hacia Monterrey y Guadalajara, confirmando que sigue siendo el rey del escenario.
















