- Refleja una cadena de omisiones en la gestión de residuos y en la responsabilidad ambiental.
Staff/ El Mañana
Más de 20 toneladas de residuos retirados del río Valles tras las recientes lluvias no solo dimensionan la magnitud del problema, también evidencian lo que refleja esta situación tanto de las autoridades como de la sociedad: una cadena de omisiones en la gestión de residuos y en la responsabilidad ambiental. Aunque el operativo de limpieza atiende una contingencia, la cantidad de basura arrastrada confirma fallas persistentes en la prevención.
Las acciones implementadas por el gobierno municipal, con cuadrillas desplegadas en distintos puntos del cauce, se concentraron en zonas críticas como el puente hacia la colonia Juárez, donde se acumularon plásticos, unicel, botellas y desechos orgánicos. Sin embargo, estos trabajos son una respuesta reactiva ante un problema recurrente que se repite en cada temporada de lluvias sin soluciones de fondo.
La acumulación masiva de residuos refleja, por un lado, la falta de estrategias eficaces, supervisión y sanciones por parte de las autoridades; y por otro, prácticas ciudadanas que continúan normalizando el abandono de basura en calles, drenes y afluentes. La ausencia de una cultura ambiental sólida y de infraestructura suficiente agrava el impacto.
El arrastre de desechos no solo deteriora la imagen urbana, también genera riesgos sanitarios y daños al ecosistema al obstruir el flujo del agua. Sin prevención, educación ambiental y corresponsabilidad real entre gobierno y sociedad, la limpieza seguirá siendo una medida temporal frente a un problema que crece con cada lluvia.

















