- Jorge Hernández, voz principal y acordeonista de Los Tigres del Norte sufrió una caída en el escenario del Teatro del Pueblo, donde la banda ofreció un concierto de cuatro horas.
Staff/El Mañana
La noche del domingo, durante su presentación estelar en el Teatro del Pueblo de la Feria Nacional Potosina (Fenapo), los Tigres del Norte ofrecieron un concierto que se convirtió en tema de conversación más allá de la música. Mientras interpretaban La Lotería, Jorge Hernández, voz principal y acordeonista del grupo, tropezó y cayó de costado en el escenario, lo que generó un momento de sorpresa entre los asistentes.
El incidente ocurrió cuando el cantante, de 72 años, se desplazaba de un extremo a otro del templete y perdió el equilibrio. Aunque la caída fue aparatosa, de inmediato sus compañeros se acercaron para auxiliarlo, al tiempo que la agrupación mantuvo el ritmo y no detuvo la interpretación. Hernández, conocido como “El Jefe de Jefes”, se reincorporó rápidamente y continuó con la presentación, provocando la ovación del público que abarrotó el recinto.
No es la primera vez que Jorge Hernández sufre un accidente de este tipo en el escenario. En ocasiones anteriores, el músico ha tenido tropiezos similares, lo que refleja tanto la exigencia física de sus largas actuaciones como el ímpetu con el que aún recorre el escenario a pesar de su edad.
El concierto del domingo se prolongó por más de cuatro horas, en las que la agrupación norteña complació a los miles de asistentes con un repaso por sus temas más emblemáticos, entre ellos Contrabando y traición, La puerta negra y Golpes en el corazón. El público, fiel a la trayectoria de más de cinco décadas de los Tigres, coreó cada uno de los éxitos y acompañó al grupo incluso después del tropiezo de su líder.
Al final, el resbalón quedó como una anécdota que reforzó la admiración de los seguidores hacia Jorge Hernández, quien demostró que la entrega al público está por encima de cualquier imprevisto. La Fenapo 2025 vivió así una de sus noches más memorables, marcada por la fuerza de la música norteña y la entereza de uno de sus máximos exponentes.













