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Staff / El Mañana
Policías municipales de Soledad evitaron que un joven se arrojara desde el puente Universidad tras una crisis emocional.
La oportuna reacción de los cuerpos de seguridad locales evitó lo que pudo convertirse en una tragedia irreparable sobre una de las vialidades más transitadas de la capital potosina. Elementos de la corporación preventiva intervinieron de manera certera para poner a salvo a un ciudadano que atravesaba por un severo colapso emocional, logrando disuadirlo cuando se encontraba al borde de un abismo urbano.
Los hechos se registraron durante la madrugada del jueves, cuando una célula de la Guardia Civil Municipal de Soledad de Graciano Sánchez se desplazaba rumbo a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado para cumplir con un trámite rutinario de puesta a disposición. En ese trayecto, un transeúnte interceptó a la unidad oficial para alertar sobre la presencia de un hombre encaramado en la estructura superior del puente Universidad, amagando con arrojarse al vació.
Ante la llamada de auxilio, los uniformados modificaron su ruta de inmediato para apersonarse en el sitio señalado, confirmando la presencia de un joven de 31 años de edad que se encontraba sostenido peligrosamente al otro lado del barandal de protección. Comprendiendo la fragilidad del momento, los agentes optaron por descartar cualquier uso de la fuerza y apostaron por la comunicación directa, aplicando técnicas de proximidad y diálogo persuasivo.
Minutos de alta tensión transcurrieron mientras los oficiales ganaban paulatinamente la confianza del afectado, reduciendo su nivel de angustia hasta convencerlo de desistir de sus intenciones fatales. Con maniobras sumamente cuidadosas, lograron sujetarlo de los brazos para apartarlo de la zona de alto riesgo, resguardándolo en un espacio seguro donde comenzaron a brindarle contención psicológica preliminar.
Una vez estabilizada la situación de crisis, los elementos policiacos desplegaron el protocolo de acompañamiento familiar, logrando establecer comunicación con los parientes del joven. Minutos después, el afectado fue entregado san y salvo a sus seres queridos, quienes recibieron las recomendaciones pertinentes para canalizarlo hacia una red de apoyo profesional enfocada en la salud mental.
Este incidente pone de manifiesto la relevancia de la capacitación policial en materia de derechos humanos y contención emocional, demostrando que la labor de los cuerpos de seguridad va mucho más allá de la persecución del delito. La corporación municipal reiteró que sus elementos se mantendrán alerta para responder con empatía y rapidez ante cualquier eventualidad que ponga en riesgo la integridad de los habitantes.
La intervención concluyó sin mayores contratiempos, dejando constancia de que la preparación táctica aliada con la sensibilidad humana sigue siendo la herramienta más eficaz para preservar la vida en momentos críticos dentro del entorno metropolitano.














