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Staff / El Mañana
Una discusión de tráfico en el Centro Histórico escaló a una pelea campal entre dos parejas que viajaban con menores de edad.
El corazón de la capital potosina fue escenario de un violento enfrentamiento que alteró la tranquilidad de peatones y comerciantes, luego de que un aparente desacuerdo entre automovilistas terminara en agresiones físicas directas sobre la vía pública. Los hechos ocurrieron en un concurrido crucero del primer cuadro de la ciudad, donde la falta de tolerancia al volante desató una gresca que obligó a la intervención inmediata de los cuerpos policiales asignados al sector centro.
De acuerdo con los reportes emitidos por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana municipal, la alerta ingresó a través de las frecuencias del C4 tras reportarse una confrontación abierta entre tripulantes de vehículos particulares. Las llamadas de emergencia advertían sobre gritos, forcejeos y daños materiales visibles en los automotores involucrados, lo que movilizó a las unidades de proximidad social más cercanas al punto del conflicto.
A su arribo al cruce de las calles Ignacio Zaragoza y Morelos, los oficiales preventivos sorprendieron a dos hombres y dos mujeres liados a golpes en plena calle. La trifulca impedía el flujo vehicular y generaba momentos de tensión entre las personas que transitaban por la zona comercial, obligando a los uniformados a actuar con rapidez para restablecer el orden y evitar lesiones de mayor gravedad entre los contendientes.
Con técnicas de contención, los agentes separaron de inmediato a los rijosos, quienes comenzaron a lanzarse acusaciones mutuas sobre la responsabilidad de los daños provocados a los vehículos y las lesiones visibles que presentaban. Ninguna de las partes cedía en sus argumentos, por lo que el protocolo policial exigió el aseguramiento de todos los implicados para deslindar responsabilidades ante la instancia correspondiente.
Un aspecto delicado que llamó la atención de las autoridades durante la intervención fue la presencia de menores de edad, quienes viajaban a bordo de los automóviles involucrados y presenciaron todo el altercado. Los infantes quedaron bajo el resguardo seguro y la protección temporal de los policías municipales, quienes evitaron exponerlos a un entorno de mayor violencia mientras se resolvía la situación jurídica de sus tutores.
Para garantizar el bienestar de los menores, los oficiales aplicaron los protocolos de resguardo infantil vigentes, manteniéndolos en un sitio seguro hasta lograr la localización y arribo de familiares directos que pudieran hacersecargo de ellos. En tanto, los cuatro adultos detenidos fueron trasladados a la barandilla municipal para su certificación médica y puesta a disposición de la autoridad competente.
La dependencia municipal hizo un llamado enérgico a la ciudadanía para mantener la civilidad y resolver los conflictos viales mediante el diálogo o las instancias de tránsito, recordando que la violencia callejera no solo genera sanciones administrativas o penales, sino que vulnera la integridad física de terceros y de los menores que acompañan a los conductores.
















