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Tras Bambalinas
Por Juan de la Plaza
En política, cuando faltan argumentos sobran inventos, y en San Luis Potosí ya comenzó a circular la primera tanda de lodo rumbo a 2027: hace unas semanas el exgobernador panista Marcelo de los Santos Fraga trajo en una aeronave de su propiedad al expresidente Vicente Fox Quesada a la capital potosina, para participar en un foro municipal sobre proveeduría del alcalde Enrique Galindo (quien, no está de más decirlo, utilizó este evento para su promoción personal).
Hasta ahí, todo perfectamente identificable con el avión, el dueño y el pasajero, pero para algunos que ambicionan el poder estatal y quieren estar a cómo dé lugar en el 2027 a pesar de que desde la cúpula les han dado una patada en el trasero, decidieron cambiarle el propietario y adjudicárselo a una de las punteras de la carrera, la senadora del Partido Verde, Ruth González Silva.
El único pequeño detalle es que el avión no es suyo porque Marcelo de los Santos no lo ha vendido ni le interesa, por ahora, deshacerse de la aeronave y mucho menos oculta su propiedad, la presumió cuando llevó a la prensa a cubrir el aterrizaje de Fox y darle la bienvenida que se merece un personaje de esa investidura como es el guanajuatense.
También se aprovechó la oportunidad para que apareciera Marcelo de los Santos Anaya, el estimado “Marcelo chico”, como parte de la comitiva en el hangar privado de la familia, es aspirante a la candidatura del PAN a la alcaldía capitalina, la misma que ocupó su padre.
La jugada tiene además una lectura política bastante evidente, Ruth González Silva es uno de los nombres que se mencionan con más fuerza en la sucesión potosina y, por lo mismo, comienza a convertirse en blanco natural de quienes quieren frenarla antes de que siquiera arranque formalmente la carrera.
La receta es vieja: asociar al adversario con riqueza, privilegios o excesos, aunque para ello haya que confundir propietario, pasajero y aeronave. El problema es que la mentira tiene alas, pero también se desmontan, en los corrillos de la 4T potosina la versión apunta hacia un aspirante que no habría conseguido el respaldo de la dirigencia de Morena y que estaría jugando por fuera del carril institucional para tratar de reposicionarse.
Nada está probado, desde luego, pero el episodio deja una pregunta incómoda: ¿quién gana con una falsedad tan burda y quién tiene interés en convertir una visita de Vicente Fox en un expediente contra Ruth González? Porque en política los accidentes existen, pero cuando las coincidencias se repiten, conviene revisar quién está soplando el viento en este caso parece que desde la Huasteca.
Lo cierto es que el supuesto “jet de Ruth” terminó siendo un bumerán, en lugar de golpear a la senadora, puso bajo la lupa a quienes difundieron la versión y dejó al descubierto que la sucesión ya está provocando algo más que declaraciones: está generando nerviosismo y apenas estamos en septiembre.
Si así empieza la contienda, habrá que imaginar qué ocurrirá cuando llegue diciembre y se abran oficialmente las compuertas de los destapes.














