Staff / El Mañana
Autoridades estatales y legislativas aprobaron reformas para castigar con severidad el robo de ganado, incluyendo ahora a abejas y especies acuícolas.
Se acabaron los “abrazos” para quienes atentan contra el patrimonio de los productores potosinos. Con la entrada en vigor de la nueva reforma al delito de abigeato, las sanciones se han vuelto verdaderamente pesadas, buscando frenar de tajo el robo de animales en todo el estado.
Ahora, la ley no solo protege a las vacas o caballos, sino que extiende su manto a los apiarios (abejas), criaderos de peces y aves de corral, dejando claro que cualquier animal doméstico o de pezuña está bajo resguardo legal.
Quienes sean sorprendidos cometiendo este ilícito se enfrentarán a una pena que va de los 4 a los 10 años de prisión, además de multas económicas que podrían alcanzar los 117 mil pesos.
La reforma es estricta: también contempla castigos de hasta 4 años de cárcel para quienes compren ganado sin verificar su procedencia legal o utilicen documentos falsos para movilizar animales por las carreteras potosinas.
El mensaje también va directo para los servidores públicos. Si alguna de las autoridades municipales o estatales se involucra en estas redes delictivas o ignora las denuncias, recibirá la misma pena de prisión y será inhabilitada de su cargo por el doble de tiempo de su condena.
Con estas medidas, se busca brindar justicia expedita a los ganaderos y asegurar que el campo de San Luis Potosí deje de ser tierra fértil para la delincuencia.

















