Staff/ El Mañana
En Santa María del Río, el servicio público parece incluir funciones extra: acarrear gente y aplaudir proyectos… pero familiares. Trabajadores del ayuntamiento denunciaron presiones, amenazas y hasta descuentos salariales si no acuden —con “invitados incluidos”— a eventos políticos de Morena en Las Canchas.
Todo, dicen, bajo la batuta del círculo cercano de la alcaldesa Isis Ayde Díaz Hernández, donde destaca su hijo, David Osiris Díaz Hernández, actual presidente del DIF Municipal y, según versiones internas, aspirante en construcción para 2027. Porque aquí no se pierde el tiempo: se gobierna… y de paso se hereda.
Los testimonios apuntan a una logística bien afinada: lista de asistencia como si fuera jornada laboral, obligación de llevar mínimo cinco acompañantes y, de pilón, el riesgo de descuentos o despido para quien no coopere con la “causa”. Todo muy institucional, claro.
La ironía no pasa desapercibida. Quienes hoy operan estas prácticas son los mismos que antes criticaban el uso electoral de recursos públicos. Pero ya en el poder, la memoria parece corta… y la estructura, muy útil.
No es la primera vez que el nombre de Osiris suena en estas dinámicas. Desde movilizaciones en visitas políticas hasta traslados fuera del estado, el patrón se repite: la administración al servicio de un proyecto personal. En Santa María, la línea entre gobierno y campaña cada vez es más delgada… y más familiar.













