Staff/ El Mañana
En Santa María del Río, el riesgo no está oculto: está a la vista… y sigue sin resolverse. Vecinos denunciaron nuevamente el deterioro de una alcantarilla ubicada en la calle del Colegio Miguel Ángel, la cual desde hace meses representa un peligro constante para peatones y automovilistas.
La estructura, expuesta y en malas condiciones, se ha convertido en una trampa urbana, particularmente durante la temporada de lluvias, cuando el agua acumulada la cubre y dificulta su visibilidad. Habitantes advierten que el punto ya cuenta con antecedentes fatales, lo que incrementa la preocupación ante la falta de intervención.
Pese a ello, la respuesta del ayuntamiento encabezado por Isis Ayde Díaz Hernández se ha limitado a la colocación de cinta de advertencia y conos, medidas que los vecinos consideran insuficientes frente al nivel de riesgo.
La ausencia de una solución de fondo ha llevado a la propia ciudadanía a alertar entre sí sobre el peligro, e incluso a plantear la posibilidad de cubrir los costos de reparación, lo que ha generado cuestionamientos sobre la actuación de la autoridad municipal.
El caso ha reavivado críticas hacia la administración local, señalando que el problema persiste pese a ser visible y reiterado.
En Santa María, el riesgo permanece expuesto… y la solución, pendiente.

















