Matehuala, S.L.P. — Ni Jason Voorhees en Viernes 13. Un hombre de 58 años, identificado como José “N”, intentó asaltar una farmacia en la calle Hidalgo con un arma poco común para el crimen moderno: un hacha. Sí, así como suena, con hacha en mano quiso amagar a la cajera de una sucursal de Farmacias Guadalajara.
El susto fue real, pero la escena no duró mucho. Justo en ese momento, una patrulla andaba rondando por la zona norte y detectó la movida. El presunto ladrón, al ver que le caía la voladora, salió huyendo como si en lugar de robar quisiera hacer cardio.
Una de las empleadas, valiente y veloz, salió detrás de él pidiendo ayuda, lo que desató la persecución sobre la calle Hidalgo. Fue en la esquina con Monte Sinaí donde la historia se acabó: los polis lo alcanzaron, lo desarmaron y le dieron fin a su “operación hacha”.
El detenido fue llevado primero a las celdas preventivas y después entregado a la Fiscalía General de Justicia del Estado, donde se definirá si su destino es seguir cortando leña… pero en la cárcel.
















