Staff / El Mañana
Un camión refresquero se incrustó en una vivienda de la comunidad de Tocoy, dejando daños materiales y un gran susto.
A los de la Pepsi se les olvidó que el eslogan es “rompe la rutina”, no las paredes. En la comunidad de Tocoy, un chofer con mucha prisa o muy mala puntería terminó incrustando su pesada unidad en una casa particular, dejando a los dueños con el ojo cuadrado y la estructura de su hogar pidiendo esquina.
El camión quedó “cómodamente” recargado sobre la vivienda, provocando daños que saltan a la vista, pero que por puro milagro no terminaron en tragedia. Según testigos, el estruendo fue tal que pensaron que hasta el cerro se venía abajo, pero no, era solo el repartidor que quería asegurarse de que el refresco llegara bien frío y directo al refrigerador… atravesando la pared si era necesario.
Por fortuna, no se reportaron lesionados, solo el tremendo susto de los habitantes y el camión que quedó ahí como adorno de mal gusto. Las autoridades municipales acudieron al lugar para deslindar responsabilidades, mientras que el chofer tendrá que explicar si fue una falla mecánica o si de plano se tomó muy en serio eso de la “entrega a domicilio”.














