- Realizan conversatorio con comunidades y organizaciones que se oponen a esta práctica
Staff/EL MAÑANA
A poco más de un año de que inicie el proceso electoral rumbo a 2027, Movimiento Ciudadano se sumó públicamente a la causa contra el fracking en la Huasteca potosina, en un movimiento que abre cuestionamientos sobre el uso político de una demanda ambiental legítima.
El partido realizó el conversatorio “Diálogos por la Huasteca: energía, agua y territorio”, donde fijó postura con un “no al fracking” y llamó a abrir el debate sobre el impacto de esta técnica en el medio ambiente, la salud y el territorio. Durante el evento, su secretaria nacional de Asuntos Ambientales, Marianela Villasuso Villanueva, advirtió que los yacimientos no convencionales forman parte del plan estratégico de PEMEX para los próximos años, lo que —dijo— obliga a informar y construir una postura colectiva.
En el encuentro participaron liderazgos juveniles, especialistas y representantes indígenas teenek, quienes han mantenido por años la resistencia contra el fracking en la región. Sin embargo, la irrupción del partido naranja en esta agenda ocurre en un contexto preelectoral que genera suspicacias.
Si bien la defensa del agua y el territorio ha sido una bandera histórica de comunidades locales, la incorporación de actores partidistas plantea el riesgo de que el tema se convierta en herramienta de posicionamiento político. Más aún cuando, en el pasado, distintas fuerzas han evitado asumir posturas firmes frente a proyectos energéticos.
Movimiento Ciudadano sostuvo que busca impulsar una transición energética sostenible y superar la dicotomía entre desarrollo y soberanía. No obstante, en la antesala de 2027, su activismo ambiental también se lee como parte de una estrategia para ganar terreno en una región donde el descontento social podría traducirse en capital electoral.

















