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- De acuerdo con diversos testimonios, mantiene una actitud considerada prepotente hacia ciudadanos y trabajadores.
Staff/ El Mañana
En Tampacán hay ciudadanos que comienzan a sospechar que el verdadero programa social no es el Bienestar, sino el fortalecimiento de la paciencia. Las quejas contra la coordinadora municipal, Karen Yunuet Posadas Argüelles, se acumulan entre beneficiarios y trabajadores que aseguran haber encontrado en las oficinas una versión muy particular del servicio público: una donde las sonrisas son escasas, las explicaciones breves y los malos ratos, según denuncian, bastante frecuentes.

De acuerdo con los testimonios, acudir a realizar un trámite puede convertirse en una experiencia educativa. No precisamente sobre programas sociales, sino sobre tolerancia, autocontrol y resistencia emocional. Algunos ciudadanos afirman que la atención recibida dista mucho de la imagen de cercanía que suele presumirse en los discursos oficiales. Lo que prometía ser una ventanilla de ayuda, dicen, terminó pareciéndose más a una aduana donde el principal requisito es aguantar el regaño.
Las historias no terminan ahí. Trabajadores relacionados con la operación de los programas sostienen que las jornadas incluyen tareas que poco tienen que ver con sus responsabilidades originales. Según las versiones, la descripción de puesto parece ser un documento flexible, capaz de adaptarse a cualquier ocurrencia administrativa del momento.
Entre las acusaciones más delicadas aparecen presuntos cobros para facilitar el acceso a beneficios sociales. Se trata de señalamientos que deberán ser investigados y comprobados por las autoridades competentes, pero que han encendido el malestar entre habitantes que recuerdan que estos programas nacieron precisamente para ayudar a quienes menos tienen, no para convertir la necesidad en una cuota de recuperación informal.
Mientras las inconformidades crecen, la delegación estatal del Bienestar mantiene una serenidad admirable. Tan admirable que algunos ciudadanos ya comienzan a preguntarse si las denuncias se están revisando o si fueron inscritas en algún programa especial de espera permanente. Por lo pronto, en Tampacán hay quienes aseguran que el bienestar existe, pero todavía anda buscando estacionamiento para llegar a sus oficinas.
















