Staff/ El Mañana
Para preservar tradiciones y fortalecer la identidad cultural, la Huasteca Potosina vivió un Domingo de Ramos marcado por la fe, los aromas y la participación de cientos de familias en distintos municipios de la región.
Desde temprana hora, el olor a manzanilla y laurel se extendió por plazas y atrios. En Tamazunchale, artesanos tének y náhuatl instalaron sus puestos con palmas tejidas a mano, elaboradas con técnicas heredadas por generaciones. Frente a la parroquia de San Juan Bautista, la bendición de ramos reunió a fieles en un mosaico de colores y texturas.
Las procesiones avanzaron por calles principales, recreando la entrada de Jesús a Jerusalén, mientras familias completas acompañaban el recorrido en un ambiente de recogimiento y tradición.

En Axtla de Terrazas y Xilitla, la escena se repitió con alta afluencia de visitantes, quienes además de participar en los actos litúrgicos, disfrutaron de la gastronomía regional y el entorno turístico.
Municipios como Ciudad Valles y Tamuín registraron también importante asistencia, con operativos de seguridad activos. Autoridades reportaron saldo blanco durante la jornada.
Entre rezos, palmas y tradición, la región dio inicio a la Semana Santa, consolidando una de las expresiones culturales y religiosas más representativas del estado.

















