Staff/ El Mañana
El abasto de agua en San Luis Potosí se mantiene bajo un esquema basado en pipas, mientras la infraestructura hidráulica sigue deteriorada. Para 2026, el Interapas destinará cerca de 40 millones de pesos a este servicio, en paralelo a nuevas contrataciones impulsadas por el Ayuntamiento.
La administración encabezada por Enrique Galindo Ceballos continúa apostando por soluciones temporales, pese a un sistema con fugas, pozos fallidos y tomas en mal estado que impiden el suministro regular.
A esto se suman antecedentes de cuestionamientos por sobrecostos y falta de transparencia, como el caso de Grupo Saserro, vinculado a un presunto desfalco millonario.
El resultado es un modelo que mantiene la crisis y traslada el costo a la ciudadanía, obligada a depender de pipas.
Porque aquí el problema no es solo que falte agua… sino que a alguien le conviene que siga faltando.

















