Staff/ El Mañana
La gestión del rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Alejandro Zermeño Guerra, enfrenta crecientes señalamientos por presuntas prácticas de nepotismo, favoritismo y utilización política de la estructura universitaria.
Entre los principales cuestionamientos destaca la operación en la División de Servicios Estudiantiles, donde se ha señalado la cercanía de su titular con la rectoría, así como la incorporación de perfiles como Manuel Candia y Lorena Mendoza, además de reportes sobre presuntas irregularidades laborales.
A estos casos se suman las contrataciones de Mauricio Alberto Melo Ruiz y Azucena de los Ángeles Hernández Gómez, lo que ha intensificado las dudas sobre los criterios de ingreso y asignación de plazas dentro de la institución.
Datos revisados indican que, en los últimos años, se han registrado cerca de 300 jubilaciones frente a aproximadamente 800 nuevas contrataciones, sin que esto se refleje en mejoras visibles en los servicios, lo que ha generado críticas por el manejo de recursos.
Asimismo, la integración de ex representantes estudiantiles ha sido interpretada como parte de acuerdos políticos internos, alimentando la percepción de que la universidad se utiliza como plataforma de intereses.
En paralelo, versiones sobre un posible interés del rector en competir por un cargo público han reforzado las críticas, al considerar que la agenda política estaría desplazando las prioridades académicas.

















