CDMX.- La noche se volvió leyenda en el corazón de la CDMX. Shakira se presentó en el Zócalo capitalino y el resultado fue contundente: no cupo ni un alfiler. Miles de personas abarrotaron la plancha desde horas antes para ver a la colombiana en un concierto gratuito que desató euforia colectiva.
El evento confirmó algo que México ya sabía: el vínculo entre Shakira y su público sigue intacto. A pesar de sus múltiples visitas al país y giras anteriores con llenos totales, la cantante volvió a reunir a fans de todas las edades en una sola voz frente al Palacio Nacional.
Con una producción imponente, luces, pantallas gigantes y un setlist cargado de nostalgia, la intérprete llevó a la multitud por un viaje musical que mezcló clásicos y nuevas etapas de su carrera.


Entre los momentos más coreados estuvieron temas emblemáticos como Hips Don’t Lie, Ojos Así, Antología, Waka Wakay sus éxitos más recientes, que provocaron coros masivos que se escuchaban a varias cuadras del Centro Histórico.
La presentación no solo fue un concierto, fue una postal cultural: familias enteras, jóvenes, turistas y fans de hueso colorado compartiendo un mismo espacio en uno de los escenarios más simbólicos del país.
Porque si algo dejó claro la noche es que Shakira no solo llena estadios… también llena plazas, calles y memorias. Y en México, cada vez que canta, vuelve a empezar la fiesta.














