- Tormentas dejan hogares sin servicio eléctrico.
Staff/El Mañana
En Villa de Arista, la prioridad oficial parece detenerse en el pavimento. Mientras el Ayuntamiento celebra la rehabilitación de la carretera Arista–Derramaderos, los habitantes de la zona urbana enfrentan una emergencia ignorada.
La conectividad vehicular se restableció, pero la seguridad y los servicios básicos de la población quedaron en segundo plano tras las intensas tormentas.
La situación en Derramaderos es crítica: familias reportan que no hay luz desde anoche, además de árboles y techumbres caídas que bloquean el paso. Las escuelas, lejos de ser espacios seguros, se encuentran convertidas en basureros de ramas y escombros, impidiendo el retorno de los estudiantes a las aulas.
Los ciudadanos denuncian que la respuesta institucional ha sido insuficiente. El esfuerzo vecinal no basta para remover árboles de gran tamaño ni para rehabilitar los planteles escolares; exigen ayuda inmediata con maquinaria y brigadas de limpieza.
Es contradictorio que se pida conducir con precaución cuando la infraestructura interna de la comunidad está colapsada.
La apertura de la vía es apenas un alivio técnico frente a una crisis social que escala. El municipio debe actuar con la misma prontitud en las calles y escuelas que en la carretera.
“En Derramaderos también hubo muchas afectaciones no hay luz en algunas casas desde anoche muchos árboles y casas caídas las escuelas están hechas un basurero de árboles y hojas caídas necesitamos ayuda mínimo para limpiar las escuelas para que los niños puedan asistir” comentó ciudadano
















