Staff / El Mañana
En San Luis Potosí, ni los bloqueos, ni las filas interminables, detienen el baile del Doctor Simi. Mientras agricultores mantenían cerrados la Carretera a Zacatecas y el Periférico Norte, un singular protagonista se robó el momento con un baile que ya circula entre risas y clips reenviados cientos de veces.
En el video, grabado a la altura de Mexquitic, puede verse al famoso botarga moviendo la cadera con la soltura de quien no conoce el estrés vial. A unos metros, manifestantes exigían apoyos para el campo; alrededor, los automovilistas sufrían el tráfico; pero Simi, fiel a su propia narrativa, decidió que si la ciudad iba a detenerse, al menos sería con ritmo.

El episodio llamó la atención porque, en medio del enojo social, el desconcierto y los kilómetros de vehículos detenidos, apareció esta escena que solo puede explicarse bajo la lógica del México mágico: un país donde las protestas paralizan, el transporte público se detiene, las autoridades piden calma… y un muñeco gigante baila como si estuviera en su propio festival.
Mientras los productores mantenían la exigencia de soluciones y los potosinos buscaban rutas alternas, Simi se convirtió, por unos segundos, en el pacificador involuntario del bloqueo. Algunos manifestantes incluso lo animaron; automovilistas sacaron sus teléfonos; y más de uno reconoció que, entre tanta tensión, el baile fue un respiro inesperado.
La escena ya es comentario obligado: un recordatorio de que, en México, incluso los días complicados encuentran espacio para el humor involuntario. Porque si hay algo que este país domina, es el arte de convertir la realidad más compleja en un momento surrealista digno de archivo.
















